Luego, hace unos días, lo mencionaste tú cómo un plan.
El miércoles o jueves confirmamos que iríamos tras preguntarte. El viernes comentamos de quedar las 11, dejando pendiente dónde.
Por qué no me confirmas el sitio, coño.
Mi puta inseguridad. Cómo puedo plantear siquiera la opción de tener a alguien en mi vida, si no tengo seguridad ni para ir a ver libros en un domingo de junio en Madrid.