Saturday, 21 May 2022

siete días para tomar cervezas viendo el Darro

Es más probable que Vladimir Putin se retire de Ucrania y se entregue ante el tribunal de derechos humanos de la Haya a que yo pueda tener algún tipo de relación sentimental con Ella. Lo tengo claro. Tenemos algo que no es una amistad normal, es algo especial, una relación que supera una amistad normal y que está llena ya de historias mutuas y de un folclore propio que estamos creando poco a poco y que se sale de lo normal.

Queda una semana y tenemos todo: tren, hotel, concierto, Alhambra. El sábado que viene iremos allí, pasaremos el día, dormiremos y el domingo volveremos, agotados y de resaca.

Sigo nervioso, terriblemente nervioso, pero a la vez estoy contento por la incertidumbre que tengo, por una realidad que se escapa de mi zona de control

Y vivo con la ilusión de vernos en Atocha, abrazarnos y ver su sonrisa y su cara de felicidad, y hablar con ella durante horas y horas y llorar y reírnos. 

Y vivo con el miedo a que me abrace mucho rato y mis pelotas no puedan aguantarlo y que ella se de cuenta. 

Y sigo teniendo el miedo a que no ocurra nada, que a última hora pase algo que destroce lo más bonito y loco que me ha pasado en muchos muchos años.